A favor de la vida
Tenía este artículo a medio escribir desde el pasado domingo 14 de septiembre, cuando un amigo argentino me envió un correo electrónico con un enlace a un vídeo en YouTube, el cual mostraré más adelante en esta misma entrada.
Ayer, martes, la Agencia EFE publicó una noticia de la que se han hecho eco varios medios de comunicación, por ejemplo esta reseña en El periódico de Cataluña: El Comité de Bioética de Cataluña pide el aborto libre hasta las 24 semanas y hasta el final en caso de peligro para la salud psíquica de la madre. Así que me pongo ahora a terminar mi entrada, en la que no diré cosas nuevas, pero sí, espero, claras.
Termino este largo preámbulo con el vídeo de Argentina en que se ve la agresión a un grupo de jóvenes creyentes con escupitajos, botellazos y pedradas, que rezaban delante de la catedral de Neuquén (Tucumán, en Argentina), por parte de las participantes en una concentración feminista, el 19 de agosto de este mismo año.
Para ampliar esta noticia puedes visitar estos enlaces (los enlaces son meramente informativos):
- Una manifestación abortista en Argentina acaba a botellazos, escupitajos y pedradas contra un grupo de católicos.
- La intolerancia de los tolerantes.
- Masiva marcha por las calles de Neuquén con roces en la Catedral. (Diario Río Negro, Argentina)
El vídeo del incidente:
No voy a comentar esta noticia, no obstante. Tan sólo sirva de prólogo para hablar del aborto.
La postura de la Iglesia ante el aborto es clara: la defensa total y absoluta del derecho del no nacido. El aborto es, desde una mirada de Fe, un asesinato. Y poco más habría que añadir.
Mi postura es, sin fisuras, ésta misma: la vida es un valor supremo, el mayor valor, un regalo de Dios, una bendición para el mundo y el ser humano no tiene derecho a tomar ninguna vida. Esto, que lo tengo tan claro, no sólo influye en mi consideración hacia la pandemia del aborto, sino también en la denuncia de las situaciones injustas que provocan que tantas personas vivan una vida deshumanizada: millones de niños muertos de hambre, millones de seres en pobreza extrema. la guerra que se lleva tantas vidas inocentes… para qué seguir. Todos somos conscientes de esta realidad.
Y, en el caso del aborto, lo peor, quizás, sea la normalización que se ha dado al tema; parece “natural” aceptar el aborto como algo cotidiano en nuestra sociedad. Pero no sólo somos los creyentes los que defendemos el derecho del no nacido a existir. La gravedad del aborto provoca a todo tipo de personas, tanto creyentes como no.
Voy a dar algunas cifras, como hago casi siempre cuando escribo de temas candentes. A mí me parecen desgarradoras. Lo bueno de los datos es que están ahí, provocadores, para quien quiera leerlos y contrastarlos.
- En la Unión Europea se produce un aborto cada 27 segundos. Casi un millón dos cientos mil abortos (1.167.775) anuales (datos del año 2006). Cada día 3.200 niños dejan de nacer en Europa, lo que significa que se producen 133 abortos cada hora.
- Cada año se pierden tantas vidas en Europa, debido al aborto, como el equivalente a toda la población de Chipre.
- De los 6.390.014 embarazos que se produjeron en el 2006 en la Unión Europea, 1.167.683 terminaron en aborto, lo que supone el 18,5% de los embarazos. Por tanto, 1 de cada 5 embarazos termina en aborto, lo que lo convierte en la primera causa de mortalidad en Europa.
- España no tienía garantizado su relevo generacional en 1998 (noticia de El Mundo); ni lo tiene en la actualidad. Aún así, nuestro país es donde más se han incrementado el número de abortos en los últimos 10 años (estadística de 1996 a 2006), pasando de 51.002 abortos en 1996 a 101.592 en 2006 con un incremento del 99%.
Supuestos legales del aborto en España (tomado de Publispain):
Desde 1985 se ha despenalizado el aborto en este país. Pero para que la mujer lo pueda llevar a cabo debe cumplir con alguno de los tres supuestos que impone la ley: grave peligro para la vida o salud física o psíquica de la embarazada, embarazo por violación y presunción de graves taras físicas o psíquicas para el feto.
¿Un derecho de la mujer?
El aborto es un tema que preocupa a nivel mundial. Mientras algunas naciones lo prohíben otras se encargan por dar a las mujeres una contención legal que cuide su vida; es así que en los últimos años las leyes referentes al aborto se han liberalizado en muchos países. En España, por ejemplo, se ha despenalizado para combatir los índices elevados de abortos ilegales (algo que la actualidad niega), con sus complicaciones consecuentes, y como reconocimiento del derecho que tienen las mujeres de gobernar su reproducción.
Pero el primer país en legalizar el aborto fue la Unión Soviética (1920), mientras que los países escandinavos (Islandia, Suecia, Dinamarca, Finlandia y Noruega) empezaron a legalizarlo en la década siguiente. En 1968 se aprobó una legislación liberal del aborto en el Parlamento Británico.
En 1975, los demás países de Europa Occidental (Alemania, Francia, etc.) tenían leyes restrictivas. Un caso especial es la República Popular China, donde se aprobó una ley irrestrictiva del aborto en 1975 y, desde entonces, este método se ha vuelto muy popular. Esto se debe a la actual insistencia del Gobierno respecto a que haya familias con un solo niño y niña, por su política en el control de la natalidad.
Se sabe, la interrupción del embarazo es una decisión sumamente importante y en extremo difícil de tomar. En España, es legal interrumpir voluntariamente el embarazo hasta las 20-22 semanas, siempre que se cumpla al menos uno de los tres supuestos legales que la ley contempla. En la actualidad existen dos tipos de aborto: el farmacológico (RU) pastilla que se legalizó en febrero de 1999 y el quirúrgico.
La ley española establece que un médico debe evaluar el caso y verificar que se pueda llevar a cabo el aborto. Tomará esta decisión si cree que hay un mayor riesgo para la salud mental o física de la mujer si continúa con el embarazo (primer supuesto). En el caso de que el riesgo sea para la salud mental de la embarazada deberá existir también un psicólogo o psiquiatra que lo certifique. También está contemplado el aborto en caso de embarazo consumado en una violación de la que exista denuncia policial.
El tercer supuesto es la presencia de anomalías fetales incompatibles con la vida, alteraciones cromosómicas o defectos mayores del desarrollo del feto que comprometan su vida como persona sana. A este supuesto se lo denomina aborto eugenésico.
En resumen, la ley actual contempla tres supuestos para abortar: grave peligro para la vida o salud física o psíquica de la embarazada -para lo que no hay límite de semanas de gestación-; embarazo por violación -hasta las doce semanas-, y presunción de graves taras físicas o psíquicas para el feto -hasta la semana 22-.
El aborto fue despenalizado en España en 1985. La ley de ninguna manera ha supuesto que las mujeres puedan ejercer el libre derecho a decidir si continúan o no con su embarazo, ya que la última palabra la tienen los otros: médicos, ginecólogos, psiquiatras, etc.
En nuestro país se barrunta una próxima reforma de la ley del aborto, para ampliar supuestos y plazos. Una desgracia, segun mi parecer. No tengo ninguna duda de las próximas generaciones nos mirarán como a auténticos bárbaros por esta realidad.
Termino esta entrada con otro video, que a muchos les parecerá duro, por eso aviso de la crudeza de las imágenes.




En la cuestión del aborto, incluso bastantes personas que defienden la posibilidad de abortar legalmente, dicen que no son pro-abortistas sino contrarios a castigar a la mujer que está en esa situación difícil. En Alemania ha ocurrido algo curioso. Algo que refleja que el aborto legal afecta negativamente a un país. Y también que se puede promover una cultura de la vida por parte de los ciudadanos. Allí ha habido, desde la liberalización del aborto, cuatro millones de abortos, según datos. Por ese motivo, entre otros, los niños se ven como un efecto no deseado del sexo. Muchas personas pensaban que era necesario promover una mayor aceptación social de los niños en una sociedad envejecida. Y la sociedad civil actuó, sin esperar a medidas del Estado para el fomento de la natalidad. Se unieron diversas empresas y curiosamente, después de la campaña, la natalidad ha crecido en Alemania. El vídeo es emocionante. Míralo aquí:
Santiago Chiva (Granada, España)