¿Estamos locos o qué?
La foto no es mía; desconozco su origen. La guardaba entre mis recursos, porque me pareció expresiva y provocadora. Sí que guardo la nota del título: “Niños jugando en Iraq después de la guerra comenzada en 2003“.
En Wikipedia encontramos un resumen de la historia de esta invasión en el artículo “Invasión en Iraq en 2003“. Actualmente tiene una marca indicando que hay desacuerdos respecto a la neutralidad de este artículo; no obstante, es interesante su lectura. No pongo más enlaces al tema pues la información inunda nuestras pantallas tan sólo haciendo una mínima búsqueda en Internet. No voy a entrar a valorar el hecho de la guerra de Iraq en sí, ni la participación española en la misma; habría mucho que decir.
Vayamos, sencillamente, a la foto; destacaré tres aspectos:
- La cara de pánico del niño amenazado. Esa mirada expresa fielmente todo el horror del inocente ante los juegos mortales que se le han venido encima. Como en todas las guerras, el más perjudicado es el que ninguna culpa tiene.
En el caso de Iraq, ahí están los datos: cientos de miles de personas inocentes han fallecido a causa de esos juegos mortales (Fuente: La firma británica “Opinion Research Business“, estima que 1.200.000 iraquíes han sido asesinados desde la invasión de Estados Unidos en 2003. Ver Just Foreign Policy’s Iraqi Death Estimator). Los que ganan las guerras hablan de “daños colaterales“. ¿Qué tal si les ponemos su nombre correcto: “Asesinatos“? - Se ha trasladado el “juego mortal” de los adultos al juego infantil. Ya de por sí soy absolutamente contrario a cualquier juguete que tenga alguna connotación belicista. Pero en este caso, el horror y sinsentido de darle a un niño una réplica (deseo creer que no son de verdad) de una máquina de matar tiene un doble pecado: hacerlo en medio de una realidad donde la muerte es cotidiana, la guerra una realidad vital para el infante y la vida vale poco o nada.
- La sonrisa de los niños que amenazan, a mí me hace estremecer. ¿Qué valor le darán a la existencia estas personitas, en pleno proceso de crecimiento, cuando tengan algunos años más? Sabemos muy bien de la importancia capital del juego en la construcción de la personalidad de los niños. ¿Qué ideas, qué personalidades, que hombres del futuro esperamos con semejantes juegos?

Es algo sumamente vergonzoso ver cómo a nuestros niños los estamos involucrando en la guerra. Mientras los adultos están ocupados en sus labores de adultos, muchos niños están siendo influenciados, más que todo por la televisión.
Si tan sólo los padres descuidaran unos minutos de su tiempo para hablar con sus hijos acerca de esto, sería algo diferente.
Deja tu respuesta