Niños de la calle
La palabra “trauma” viene del griego y significa herida. En el lenguaje cotidiano tiene dos acepciones:
- Una física: “Lesión de los tejidos por agentes mecánicos, generalmente externos“.
- Otra psicológica: “Choque o sentimiento emocional que deja una impresión duradera en el subconsciente“.
Mi primer acercamiento a la realidad de los niños de la calle ocurrió en Bolivia, en una ciudad interior sumida en la pobreza. Aquella primera experiencia fue traumática, en ese segundo sentido: una herida en el corazón que se queda ahí, sangrando. Un choque emocional que hace tambalear los cimientos más profundos de mi identidad humana, ya no cristiana. Un golpe a mi fe en la bondad del ser humano. Una experiencia de tinieblas, de “noche oscura” en aquella expresión de san Juan de la Cruz, aunque por razones distintas a la del santo. Hay que ser de piedra para no quedar traumatizado. Eso, o no ser humano.
De aquella primera experiencia, a comienzos de la década de los 90, surgieron varias canciones, “Gamín” y “Querido Jorge” entre otras que no he publicado, que, bajo prismas distintos, trataban el tema, la primera de una forma general, la segunda personalizada en la realidad de un niño en particular, de quien otro día contaré la historia.
Los niños de la calle, o gamines, son “menores de edad que carecen de residencia estable y en la mayoría de los casos de un núcleo familiar y hace de la calle su hogar convirtiéndose en marginados sociales” (Wikipedia). Da pavor leer los datos de esta realidad que son fácilmente encontrables en Internet. La realidad está ahí para quien quiera abrir los ojos a ella. Por mucho que no salga en los noticieros, no deja de ser real y cruda.
Hay una película que ilustra esta realidad. Se llama “La vendedora de rosas“,[01]película colombiana del director Víctor Gaviria, muy poco conocida e incluso difícil de encontrar. Es una película muy dura. No es cine de entretenimiento. La película narra la vida y peripecias de una niña preadolescente en las calles de Medellín, y los actores eran auténticos niños de la calle. Y digo “eran”, porque “de los 17 niños actuantes en el film, nueve fueron asesinados” (Diario Clarín). La película se acerca más al género documental que al de ficción, aunque está vagamente basada en el cuento de Hans Christian Andersen “La fosforera”. Dolorosa de ver a veces, es provocadora, incluso desagradable en ciertos momentos. Estos niños sobreviven en las calles sin supervisión y sin nadie que se preocupe de ellos.
“En América Latina existen 40 millones de niños de la calle: gamines, canallitas, meninos. Duermen en el suelo, roban y viven a la intemperie: aspiran pegamento para no sentir frío. En ocasiones mueren a manos de matones contratados: molestan. La destrucción del tejido social lleva a los niños a la calle. Sus padres no tienen trabajo, no pueden mantenerles. En algunas ocasiones es al contrario: niñas que malviven con sus familias con lo que ganan en la prostitución. El sida se convierte entonces en algo más que una posibilidad” (Cita de la Fundación Almería Solidaria). Si nos fiamos de la estadística de esta Fundación, en América Latina existen tantos niños en la calle como, prácticamente, toda población de España. Y no hay razones para no creer en la estadística. En otro artículo, concretamente de la página “En Buenas manos“, leemos: “Existen al menos 18 millones de niños de la calle en la India, 40 millones en América Latina y cerca de 100 millones en todo el mundo. Chicos que nacen y mueren en las calles a causa de la pobreza, el abandono, o la desestructuración familiar (provocada por el abuso psicológico o sexual, o el alcoholismo). Todos ellos demuestran una falta importante de afecto ante una sociedad que los margina. Ya sea en Delhi, Yakarta, Durban o recientemente en muchos países del Norte, el número de niños de la calle continúa creciendo sin cesar“.
Realizar una sencilla búsqueda en el Google sobre la realidad de los gamines nos trae a la pantalla miles y miles de horrorosos artículos y noticias. La realidad es tan brutal que, tan sólo en el portal Canal Solidario, aparecen más de 70 noticias refiriéndose al tema. Tan sólo indico algunos enlaces:
- Niños de la calle en España, la otra cara de la inmigración: “La asociación Emana calculaba que en Madrid hay al menos mil niños extranjeros que viven en la calle“.
- Las estaciones de tren de Calcuta, la casa de miles de niños sin hogar: “Miles de niños viven en las estaciones de tren de esta grand urbe de este país asiático aprovechando cualquier trabajillo que les ofrezce el paso constante de viajeros“.
- Navidades tristes para los niños de la calle en Honduras: “Mientras el mundo celebraba la renovación de la paz y esperanza, dos niños de la calle fueron acribillados en la espalda por varios cobardes”.
- Educación y afecto para 40 millones de niños sin hogar: “Muchos son adictos a inhalantes, mendigan y roban para sobrevivir y, no pocos, se prostituyen con el mismo objetivo. Su comportamiento es considerado tan pernicioso por muchos habitantes de la ciudad que algunos ya ni les ven como niños y proponen soluciones extremas para atajar su aumento“.
Seguir por este paseo de los horrores es acercarse a uno de los fracasos más aplastantes de nuestra humanidad. Te invito a ver este video, llamado “Príncipes del silencio”, galardonado en 2006 con el premio internacional de poesía Nósside, un galardón promovido en Italia con el apoyo de la Unesco. El mensaje del videoclip es claro: miles de menores viven en las calles y, para paliar el problema, no son necesarios “imposibles” sino voluntad política.
En YouTube es sencillo encontrar muchos más videos sobre esta realidad.
La desprotección de la Infancia es un signo claro de la debilidad y desintegración de nuestra sociedad mundial, basada en principios egoístas y deshumanizadores. El atajar estas realidades debería de ser una labor prioritaria a la que se aportasen todos los esfuerzos por parte de nuestros gobiernos canallas. Se dice que con el 1% del presupuesto armamentístico mundial se podría escolarizar a todos los niños del mundo. Las herramientas para solucionar estas situaciones están ahí, pues; pero no se utilizan, o no se quieren utilizar.
No salen en los noticieros, ni en nuestras televisiones. Las tenemos saturadas de reallities y programas chorras. No hay sitio para ellos. Con la soporífera programación se acallan los ideales.
Se hacen cosas, ciertamente. Soy testigo. Pocas, pequeñas iniciativas en manos de organizaciones altruístas, fundamentalmente, ése “tercer sector” que se encarga (tantas veces) de limpiar la mierda.
La Iglesia también está ahí. Callada y sufriente, al lado de los “meninos da rua”. Mucho me gustaría contaros la obra que se realiza, por ejemplo, en Puerto Cortés con los niños de la calle, de mano de la Familia Vicenciana. Desgraciadamente, no tengo datos. A ver si algún vicenciano de allá se anima, de una vez, a ponerlo negro sobre blanco. Porque hace falta conocer para amar.
La solidaridad y la lucha por la justicia, ¿entra dentro de los programas educativos escolares, aunque sea transversalmente? Tengo que preguntárselo a mi amigo Mitxel, director del Colegio San Vicente de Paúl de Barakaldo, aunque sospecho la respuesta.
Y para mí y para ti, amigo lector… ¿qué incidencia tiene en nuestra vida? ¿Vivimos tan aparcados en la soporífera comodidad de nuestras vulgares vidas que poco o nada nos preocupan los temas que exceden nuestro círculo personal?
Notas:
- FICHA TÉCNICA
Dirección: Víctor Gaviria
Guión: Víctor Gaviria
Producción: Producciones Filmamento
Duración: 110 minutos
Países: Colombia
Año de producción: 1998
Reparto: Leidy Tabares (Mónica) , Marta Correa (Judy), Mileider Gil (Andrea), Diana Murillo (Cachetona), Liliana Giraldo (Claudia), Alex Bedoya (Milton), Giovanni Quiroz (El Zarco)Sinopsis: Mónica tiene trece años y ya se ha rebelado contra todo. Ha creado su propio mundo en la calle, donde lucha con coraje para defender lo poco que tiene: sus amigas, tan niñas como ella; su novio, un traficante de drogas; y su orgullo, sin concesiones a nadie. La noche de Navidad, como todas las noches, vende rosas para ganarse la vida y para comprar el sueño de una velada con ropa recién estrenada y una salida con su novio, pero la vida le depara una nueva cita con la soledad, la pobreza, la droga y la muerte. Mónica es la otra cara de una ciudad intensa y cruel como Medellín o como cualquier ciudad en donde los niños de la calle no tienen lugar en este mundo.
FICHA DIDÁCTICA
1. OBJECTIVOS PEDAGÓGICOS
- Conocer la situación de los niños y niñas que viven en las calles de las grandes ciudades en situación de riesgo y exclusión social.
- Reflexionar sobre la situación de violación de los derechos fundamentales de la infancia en la que se desarrolla la v ida de los niños y niñas de la calle.
2. CLAVES DE TRABAJO PARA EL PROFESORADO
La vendedora de rosas es una película extremadamente dura y con vocación de retrato social. Se trata de cine comprometido con la propia comunidad. A través de ella nos acercamos a una serie de personajes, niños y niñas de la calle, totalmente vulnerables, sometidos a unas condiciones que les rebasan totalmente. Ante la situación de empobrecimiento y falta de oportunidades estos niños y niñas han acabado en una espiral de violencia, drogadicción, delincuencia, abuso y degradación. Sus mismos actores y protagonistas prácticamente se interpretan a sí mismos o a muchos otros como ellos: son también niños y niñas de la calle. La historia real de la actriz protagonista de la película, Leidy Tabares, que interpreta el personaje de Mónica, es especialmente reveladora de la vida y destino de muchos de estos niños y niñas de la calle que habitan en las grandes ciudades de los países del sur. Leidy Tabares es hija de una madre alcohólica que tuvo siete hijos de siete padres distintos. A los cinco años Leidy huyó de su casa, donde sufría maltrato, para empezar a vivir en las calles de Medellín. No asistió a la escuela y sobrevivió vendiendo rosas en las calles y bares. Hasta los 13 años, que fue cuando hizo la película, ésta había sido la historia de su vida. Pero el film, que fue un éxito en Colombia y en el mundo entero, permitió que Leidy empezara a cambiar su suerte y tuviera otras apariciones en televisión. Famosa y popular, trató de poner en marcha una Fundación para ayudar a los niños de la calles, pero la iniciativa no fructificó. El éxito fue pasajero: Leidy volvió a las calles de Medellín, donde continuó su vida. Allí presenció el asesinato de su compañero sentimental y padre de su primer hijo. Pero la tragedia no acabó ahí: arrestada en el año 2002, desde entonces ha estado en prisión, acusada de participar en el asesinato de un taxista. Pero la suya no es una historia singular, buena parte de los actores que aparecen en la película a los pocos años estaban muertos. Triste destino el de estos niños y niñas de la calle.
La historia de estos niños y niñas tiene su origen en los procesos de empobrecimiento a las que se han visto sometidos la gran mayoría de países del sur. Las políticas de ajuste estructural, la liberalización a ultranza, la reducción del Estado y abandono de las políticas sociales que se ha llevado a cabo bajo los dictados del credo neoliberal han generado pobreza extrema. Y entre los sectores más vulnerables siempre acabamos encontrando a los más débiles, niños y niñas que ven cómo sus derechos fundamentales son violados. Uno de los signos más evidentes de esta situación es la misma violación del derecho a tener una infancia y a desarrollarse hacia una vida adulta según los procesos de desarrollo que una determinada sociedad ha consensuado. Esto es lo que ocurre con los niños y niñas de la calle que vemos retratados en esta película. Se trata de una infancia obligada a quemar etapas, a vivir y asumir responsabilidades antes de tiempo. Pero es una infancia a la que se están violando sus derechos a una alimentación sana y equilibrada; a la educación; a una vivienda digna; a ser cuidados, amados y respetados. En el caso de las niñas la situación se vuelve aún más vulnerables, víctimas de posibles abusos y de la explotación sexual.
Colombia, y más concretamente la ciudad de Medellín, es un escenario perfecto para mostrar esta realidad. No es vano es uno de los países de mayor desigualdad social y violencia de América Latina. En los años ochenta murieron en las calles de este país entorno a 50.000 niños y niñas. Son los “desechables”, eliminados porque resultaban molestos. En una entrevista concedida desde la cárcel al periodista Juan Carlos Roque, Leidy Tabares afirmaba: “La gente no nos da importancia, la gente nos ve como los malos de la sociedad, como los que dañan, como la mancha negra en la leche. Mas, no piensan que esa mancha la pueden cambiar ¿por qué matan tantos niños en la calle? Porque toman alcohol, porque roban… Pero, no se detienen a preguntar ¿por qué lo hacen? Sino que se dedican a juzgarnos y a acabar con ellos en vez de darles las oportunidades de ser personas, de ser gente de bien, que lucha; porque entre ese mundo hay gente que quiere salir de ahí y que uno, dándoles la oportunidad, ellos demuestran muchas cosas que a lo mejor mucha gente desconoce. Porque son mendigos, porque la gente les da plata, ellos nunca van a salir de ser mendigos porque siempre la gente les va a dar plata en vez de darles la oportunidad de hacer algo. Le echo la culpa a eso, a la falta de oportunidades, a la falta de apoyo, de confianza, de seguridad de lo que pueden hacer.”
Un denominador común en la situación de todos estos niños y niñas de la calle es la falta de reconocimiento. En una entrevista concedida por el director del largometraje, Víctor Gaviria, afirmaba al respecto: “Los niños, por ejemplo, que por primera vez iban a poder decir quiénes eran, algo que les hace mucha falta, pues son niños muy poco reconocidos en el mundo. No tienen ningún tipo de reconocimiento. Entonces la película era una forma de que ellos llegaran a ser unas personas íntegras, en el sentido de ser reconocidas.”
El trato que la sociedad da a estos niños y niñas de calle es deshumanizante. Socialmente se construye una imagen de ellos entre la repulsión y el miedo, que genera distancia. Es por eso que algunas de las escenas más interesantes de la película son en las que podemos ver recreadas sus alucinaciones y sueños, porque nos acercan a su vida interior. El director de la película, Víctor Gaviria, convivió muy de cerca con los niños y niñas protagonistas de la película y pudo conocer de cerca estos sueños y alucinaciones. Al respecto cuenta en una entrevista: “Los niños y adolescentes sacoleros “sueñan”, alucinan y tienen visiones de imágenes pacientemente construidas: ven a su mamá, que está tan lejos, aparecer de pronto para regañarlos e indicarles un camino que ellos odian sin saber la razón… A veces sueñan con la Virgen María, aparición dulcísima, que está suspendida sobre la calle, y les murmura, sin traicionar los labios, palabras de cariño saturadas de dulzura increíble… Luego la Virgen se transforma en la mamita, la abuelita que le ordena dejar la botella de sacol y volver al internado de las monjas… O sueñan que son más altos que los edificios, o sueñan que se hacen tan pequeños que ya nadie los ve ni los persigue… O viendo rostros cambiantes en las nubes del cielo, o con amigos queridos que conversan con ellos durante horas, amables y agradables, riéndose de la gracia absurda de las palabras… ”
La vendedora de rosas cuenta la triste historia de unos niños y niñas abandonados y excluidos que tratan de sobrevivir. Y para ello crean su propia subcultura, con sus normas, sus códigos, sus censuras, sus miedos, sus esperanzas. La película nos ayuda a adentrarnos en el submundo de estos supervivientes.
3. ELEMENTOS DE DEBATE - ¿Qué situaciones nos ayudan a entender las causa por las que algunas niñas y niños abandonan sus hogares y se van a vivir a la calle? ¿En qué medida tiene que ver con la pobreza? ¿Y con la desestructuración familiar? ¿Qué importancia crees que tiene la falta de respeto y de reconocimiento?
- ¿Cómo son las condiciones de vida que vemos en los barrios pobres de Medellín?
- ¿Cuáles son los riesgos a los que están sometidos los niños y niñas en la calle?
- ¿En qué medida se podría considerar que la pandilla actúa como una forma de autoprotección?
- ¿Por qué crees que los niños y niñas de la calle tienen esta necesidad de drogarse? Y, al mismo tiempo; ¿qué consecuencias crees que tiene esta dependencia de la droga?
- La película describe situaciones de mucha violencia. ¿En qué se diferencia esta violencia con respecto a la que nos muestran muchas películas norteamericanas de acción o las de Quentin Tarantino? ¿Por qué esta violencia nos resulta tan desagradable?
- ¿En qué situaciones de la película vemos la importancia que tiene para estos niños y niñas disponer de una situación familiar “normalizada”? ¿Por qué el sueño de una familia “normalizada” es tan importante para ellos y ellas?
[↩]
También te puede interesar leer los siguientes artículos:
- Más de 1.000 millones de niños viven en zonas afectadas por conflictos Tomado de 20minutos.es: En 1996 la ONU publicó el informe Machel, que profundizaba en el impacto que los conflictos armados provocan en los niños. Diez años después comenzó una revisión de los resultados de ese estudio ......
- Cada día, el sistema de los elegidos mata de hambre a 25.000 niños Tomado de Religión Digital: Hace setenta años comenzaba a correr en Europa la sangre humana del Holocausto nazi de los judíos. Un pueblo tuvo entonces en sus manos la capacidad de quitar a sus líderes endiosados ......
- Día Mundial contra el Trabajo Infantil Tomado de ABC.es: Alrededor de 218 millones de niños trabajan en todo el mundo, de los cuales unos 126 millones, es decir, uno de cada doce, están expuestos a las peores formas de trabajo infantil, ya ......

Enhorabuena por el blog.
Yo colaboro con la ONG española de orientación cristiana SOS Infancia.Su misión es ayudar a la población infantil más necesitada en la parte del mundo donde sea preciso.
Los niños me han enseñado a amar.
Miren su web http://www.sosinfancia.es
Jesus dijo, Dejad que los niños vengan a mi, porque de los tales es el Reino de los cielos, tambien dijo que lo que hagamos por uno de sus pequeños por el lo hacemos, Hermanos y hermanas del mundo entero, basta ya de quedarnos mudos e indiferentes ante tanto sufrimiento, ante tanta barbaridad, vemos a diario como las grandes potencias se llenan la boca diciendo que trabajan por los mas necesitados, como existen en el mundo unos cuantos que lo tienen todo, que no saben ni en gastarse el dinero, cuando existen tantos niños que se mueren de hambre, de enfermedades y no tienen acceso a la salud, o estan expuestos vejaciones y crimines espantosos, BASTA YA, seamos la voz de los que tienen voz, TODOS PODEMOS PONER UN GRANITO DE ARENA PARA AYUDAR A LOS MAS PEQUEÑOS, si juntamos voluntades conseguiremos mucho. QUE EL SEÑOR LES BENDIGA.
Deja tu respuesta
Visit Música católica
Javier en FaceBook
Algo para pensar…
— 2ª Corintios 4, 16
...Y algo para reir
Escucha mientras navegas
Puedes escuchar en este reproductor todas las canciones que he publicado hasta el momento.
Calendario de Entradas
Categorías
Commentarios recientes
Nube de etiquetas
WP Cumulus Flash tag cloud by Roy Tanck and Luke Morton requires Flash Player 9 or better.
Videos Cristianos
Descargas recientes
Archivo
Te recomiendo
Libro de visitas
Hola amigo: Quiero hacer una gran consulta sobre un problema de logica que me esta fastidiando. Un profesor y una profesora estan sentados en las gradas de una Universidad. "Yo soy profesor", dice la persona morena. "Yo soy profesora", dice la persona rubia. Si al menos uno de los dos ha mentido, ¿quien es rubio y quien es moreno?. Agradeceria me ayudaras es parte de un trabajo que tengo que presentar. Saludos...
(2) Alexandra M. Castro-Suarez
Hoooola a todos y un saludo muy especial para Santi y para Chento esperando este A^o 2010 nos traiga muchas cosas bellas, muchas bendiciones del Padre para nosotros sus hijos; mucha salud, trabajo, momentos alegres y solidaridad y apoyo cuando sean requeridos. Estamos comenzando un a^o en medio de muchas dificultades a nivel nacional e internacional, por eso ahora mas que nunca hemos de ser esos soldados valientes de Cristo y no tener temor y m...
(3) Kiko Yureba
Seguid así! Lo estáis haciendo muy bien. Es una página muy interesante!...
Contacta con Javier F. Chento