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Archivo para la fecha 3 Mayo 2008

Se cuenta que en una antigua iglesia metodista, durante el servicio, a la hora de rezar el credo de los Apóstoles, la congregación se ponía de pie, se daba la vuelta y miraba hacia la parte de atrás de la iglesia, mientras el pueblo lo recitaba. Al terminar, se volvían a dar la vuelta y se sentaban.

Rara tradición, sin duda. Al investigar se descubrió la razón de semejante rito: a principios del siglo XX, la congregación no tenía libros con qué rezar y cantar, así que se colgó un gran cartel con la letra del credo de los Apóstoles, precisamente en la parte trasera de dicha iglesia. Por lo tanto, cuando los creyentes querían rezar el credo, lo habitual era darse la vuelta y leerlo. Cuando, pasado el tiempo, se retiró la pancarta con el credo, la tradición, no obstante, continuó. La gente seguía dándose la vuelta al recitarlo… hasta el día de hoy.

Leí esta historia en un libro (no recuerdo en cuál) hace tiempo. Sin duda me hizo sonreír.

Traigo la historieta a colación de la tan manida discusión que colea en nuestra iglesia sobre las formas musicales, también sobre los instrumentos musicales, que se deben o no deben usar en nuestras celebraciones, eucaristías, hasta en los encuentros, retiros y convivencias. Para algunas personas esto debe ser tan sumamente importante que incluso se plantea la prohibición de ciertos instrumentos y estilos, por considerarlos “poco adecuados” al entorno y la dignidad de la liturgia (sea lo que sea que esto signifique).

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